Sunday, 7 December 2008
sabiduria gratuita
Primero: no perdones nunca. Perdonar es un acto denigrante.
Segundo: nadie te quiere. Capaz que te necesitan, pero no te quieren.
Tercero: un idealista es, o un cagador, o un pelotudo. Las dos variantes se identifican de la siguiente manera: si el idealista es una persona exitosa, es un cagador. Si no tiene un mango, es un pelotudo. Tambien existe una tercera variante, la del idealista pelotudo con mucha plata. Esta gente simplemente tiene suerte.
Cuarto: cuando tu contrato te pregunte a quien queres darle el dinero del seguro de vida en caso de muerte accidental durante el trabajo, no pongas ningun nombre. La persona que escribas te va a querer muerto.
Cinco: como diria Maquiavelo, cincuenta por ciento depende de la FORTUNA. Aunque hagas todo bien, una mala mano te destruye.
Seis: ya lo dije en otro lado, pero lo repito: nadie en este mundo es digno de admiracion.
Siete: NO SOMOS NADA. Repetilo con alegria: NO SOMOS NADA.
No escribo mas porque siete es el numero del Buen Senor, el de buena suerte. Y a la suerte hay que respetarla.
Thursday, 9 October 2008
mas opresion!
Creo que el problema radica en ver todo el asunto en terminos morales. Los estados oprimen a la poblacion y la primera razon de ello, es que pueden hacerlo. Es decir, tienen la fuerza para oprimir.
Ahora, uno puede senalar y con razon, el hecho de que los estados no utilizan al maximo su poder opresor. Por ejemplo, el estado argentino tiene la capacidad de encarcelar a las personas contrarias al gobierno y mandarlas a laburar a la cordillera. Pero no lo hacen, en parte por miedo a una reaccion de la poblacion y por otro lado porque las personas al frente del estado estan constrenidas por la moral. Es decir, consideran que mandar a laburar a la cordillera a un monton de opositores es inaceptable moralmente.
Es decir, el grado de opresion varia segun 2 factores principales: la capacidad y las ganas de resistir de la poblacion oprimida y la moral de los dirigentes. Personalmente creo que ambos factores varian ampliamente segun el tiempo y el lugar. Y no creo que el derecho a la propiedad privada, la libertad y la vida sean derechos mas o menos respetados en distintas epocas.
Monday, 6 October 2008
El estado
Las mentes ingenuas creen que lo que diferencia al estado de otra organización delictiva cualquiera, es que el estado tiene el monopolio de la violencia legítima. Creen, las mentes cándidas, que el estado realiza sus actividades pensando en el bien común.
Esta visión está sustentada en dos componentes: el primero, en la legalidad. El segundo, en la creencia en valores universales.
La ley:
La ley no es mas ni menos que un papel escrito por aquellos que controlan la espada, o la capacidad de ejercer la violencia organizada. Dicho papel señala lo que esta mal y lo que está bien. Lo que está mal, se penaliza por medio de la violencia.
Pero como he señalado al principio, no es la ley ni son los valores universales los que sustentan al estado. Lo que sustenta al estado en última instancia es su capacidad de ejercer la violencia.
De esto se deduce lo siguiente:
-La posición de privilegio que disfruta el estado no es absoluta. Dicha posición no esta amparada por la moralidad, ni la legalidad,sino pura y exclusivamente por un ejercito de asesinos entrenados, capaces de matar más y mejor que cualquier otro grupo que opere dentro de la jurisdicción del estado.Esto significa que por ejemplo una mafia, un grupo insurgente o una empresa privada tienen el potencial de desafiar el poder del estado.
-El poder del estado se desafía en el plano de la violencia.
-Las ideas, las mentiras, los recursos económicos, etc., no son capaces, por sí solos, de desafiar el poder del estado.
-Las ideas como recursos destinados a ejercer la violencia organizada, las mentiras como recursos destinados a ejercer la violencia organizada y los recursos económicos como medios destinados a ejercer la violencia organizada; sí son capaces de desafiar el poder del estado.
La política de poder implica lo siguiente:
-No existen valores absolutos. Los valores, ideas, santos y mentiras son recursos destinados a movilizar al populacho. Los recursos se destinan, en última instancia a mantener la capacidad de ejercer la violencia. Por populacho no se entiende únicamente a la mayoría cuasi-analfabeta; también se entiende a ciertas elites pretendidamente ilustradas.
-La guerra eterna. El conflicto fue, es y será, parte de las sociedades humanas. La única forma más o menos efectiva de suprimir el conflicto violento, es la opresión.
-La fuerza se limita con fuerza. La moral puede limitar la fuerza por un tiempo, pero tarde o temprano, el consenso moral desaparece, y la fuerza se impone. Todas las causas nobles son finalmente avasalladas, todos los pueblos libres son finalmente esclavizados. Todos los esclavistas son finalmente desollados, descuartizados y colgados.
-Cuando mires a los hombres de cualquier época y lugar, mira primero a aquellos que controlan la espada. Son ellos quienes han ordenado, los que han decidido y los que han fabricado el Bien y el Mal del momento.
Friday, 8 August 2008
La guerra de todos contra todos
Los sistemas internacionales son descentralizados y anárquicos.
Debido a que los estados pueden en cualquier momento emplear la fuerza, todos los estados deben preparase para ello –o vivir a merced de sus vecinos más poderosos militarmente.
Entre estados, la condición natural es el estado de guerra.
Esto no es dicho en el sentido de que la guerra ocurre constantemente sino en el sentido en que, con cada estado decidiendo por su cuenta si emplear o no la fuerza, la guerra puede ocurrir en cualquier momento.
Ya sea en la familia, en la comunidad, o en el mundo, contacto sin al menos algún conflicto ocasional es inconcebible; la esperanza de que el uso de la fuerza se puede impedir en la ausencia de un agente mediador no se puede sostener de manera realista.
Entre hombres o entre estados, la anarquía, o la ausencia de gobierno, está asociada con la ocurrencia de violencia”.
Friday, 25 July 2008
Anarquía
……….
¿Por qué no robamos bancos? En un determinado colectivo humano hay una minoría de gente dispuesta a robar un banco y que de hecho lo hace. Yo, por ejemplo, puedo sentir deseos de robar un banco, sin embargo no lo hago por miedo a ser castigado. Hay otra gente que no está dispuesta a robar bancos porque dicha acción va en contra de su moral. Si se quitaran las leyes que castigan los robos de bancos, esto se traduciría en un mayor número de robos, independientemente de que algunas personas no estén dispuestas a robar bajo ningún concepto. El mayor número de robos no es explicado entonces por la “naturaleza humana” sino por el sistema en el cual actúan los humanos. El aumento de robos ocurre por una situación de anarquía: simplemente porque nada impide que alguien decida robar. De esta forma no es necesario recurrir a una naturaleza humana común a todos los hombres. No es necesario decir que todos los hombres están gobernados por el animus dominandi y que son egoístas. Hay hombres capaces de acciones buenas y otros capaces de acciones malas, hombres egoístas y otros altruistas. Esto no es lo relevante. Lo importante es que en un colectivo humano van a haber personas de todo tipo: hombres buenos y mujeres malas, mujeres valientes y malas y hombres cobardes y malos. Hombres dispuestos a robar, otros a quienes la idea los horroriza y hombres que desean robar pero que no se animan. Pero cuanto más fácil sea robar, más robos va a haber.
Thursday, 17 July 2008
Naturaleza humana
Diversos pensadores basaron sus ideas la sociedad y sobre como los hombres interactuan unos con otros en el concepto de la “naturaleza humana”.Para algunos, la naturaleza del hombre es maligna impulsada por el animus dominandi. Representantes de esta corriente San Agustin, Spinoza, Niebhur y Morgenthau.
Otros, dicen que el hombre es básicamente egoísta en el sentido de que busca satisfacer necesidades materiales pero que no posee un instinto natural de agresión.
Todas estas posturas son erróneas.
Como decía Durkheim, lo que llamamos naturaleza humana es algo tan amplio y variado que puede justificar cualquier postura política. De la misma forma que uno puede usar la naturaleza humana para explicar el estado de guerra de todos contra todos, otro puede utilizarla para justificar una sociedad basada en el cristianismo.
¿A qué se debe esto? A que no existe una característica distintiva capaz de englobar el concepto de naturaleza humana.
Uno podría observar las guerras, los asesinatos, las violaciones y las traiciones e inferir a partir de allí de que el hombre es naturalmente malo.
Con el mismo criterio otro podría observar los actos de caridad, de sacrificio personal y desinterés y a partir de ahí deducir que la naturaleza del hombre es benigna.
Muy a menudo se ven expresiones grandilocuentes que sostienen que el hombre es esto o lo otro: El hombre es valiente en períodos de paz y cobarde en períodos de guerra. Primero sobrevivir, después la justicia. O su opuesto: que venga la justicia y que se hunda el mundo. O Más vale morir de pie que vivir de rodillas. La vida sin libertad no tiene sentido. Etcétera, etcétera, etcétera…
Todas estas frases son cuestiones de fe y no se basan en los hechos. Existen hombres muy valientes capaces de cualquier sacrificio incluso la vida. Del mismo modo existen cobardes que serían capaces de entregar a sus hijos con tal de salvarse. Existen hombres egoístas y otros altruistas. Bueno y malos. Honestos y deshonestos. Violentos y pacíficos. Gente que se aferra a la vida y gente que se suicida. Hay de todo en la viña del Señor…
Debido a la comprensión de lo variada que es la naturaleza humana y de la imposibilidad práctica de explicar la política a partir de ella, otros pensadores enfocaron su mirada en el entorno o el “sistema” en el cual los hombres interactuaban. De esta forma realistas como Tucídides, Maquiavelo, Hobbes, Rousseau y Alexander Hamilton explicaron la naturaleza de los conflictos humanos.
Sunday, 29 June 2008
Cadena de mando
En este post voy a hablar de la cadena de mando militar y tratar de responder a la siguiente pregunta: ¿por qué un soldado obedece? ¿Qué lo hace capaz de matar, destruir, torturar y arrasar la tierra? La explicación popular es mas o menos la siguiente: el soldado es capaz de todo eso porque ha sido indoctrinado. Se lo ha convencido de que tiene que obedecer a sus superiores. Se le ha ensenado que actuando de esa manera esta luchando por un ideal. Creo que era Marx quien decia que la gente cree que la autoridad de un rey nace de su calidad de rey pero en realidad su autoridad se basa en que la gente cree que es rey. Un razonamiento similar se aplica a la cadena de mando militar: el soldado obedece a su oficial porque este cree en que tiene autoridad sobre él.Pero la realidad es bastante distinta. El soldado obedece al cabo porque no tiene opción. El cabo ordena al soldado porque no tiene opción. Si el soldado no cumple con las órdenes, se lo castiga. Si el cabo no ordena, se lo castiga. El teniente observa el comportamiento de los cabos a su mando. Si uno de ellos no cumple con lo que se supone que tiene que cumplir, lo debe castigar. Si no lo castiga, el capitán, que está por encima suyo lo va a castigar. Por tanto sucede lo siguiente: el militar castiga a su subalterno porque de no hacerlo, corre el riesgo de ser castigado él mismo.
Ahora bien, las mentes fantasiosas imaginan lo siguiente: si los hombres bajo la cadena de mando militar se dieran cuenta de este proceso, entonces podrían romperla. Si por ejemplo, los hombres de un pelotón que esta luchando en una guerra o reprimiendo una manifestación popular o lo que sea, se dan cuenta de la injusticia de sus acciones entonces pueden decidir de común acuerdo en dejar de obedecer. Este tipo de razonamientos es consecuencia de analizar un problema de manera idealizada.
Pero pongámonos en el lugar del soldado. Vos sos un soldado y te mandan matar a alguien. Vos no estas de acuerdo. Sabés que los camaradas de tu grupo tampoco lo están. Sin embargo, ¿vas a ser el primero en negarte? Si lo hacés corres el riesgo de que tus camaradas te denuncien y eso podría significar un castigo bastante severo, incluso podrías ser ejecutado. Así que decidís callarte y esperar a que otro tome la iniciativa. Supongamos el caso dudoso de que alguno junte el valor y tome la iniciativa de negarse a obedecer las órdenes. ¿Qué vas a hacer vos? Tenés 3 opciones: una, sumarte al desertor. Dos, no sumarte y callarte la boca. Tres, denunciarlo. La más segura para vos es esta última. Si te sumas al desertor, arriesgás ser delatado y probablemente ejecutado. Si te callás, la boca podes ser acusado de cómplice. Si lo denunciás, te salvás. Pensá lo siguiente: incluso aunque decidas unirte al desertor, no podes estar seguro que los demás no te van a denunciar.
No solo los soldados de bajo rango están atrapados. Si por ejemplo un mayor recibe órdenes de un teniente coronel de que debe por ejemplo matar civiles, el mayor no necesita estar necesariamente de acuerdo con la acción ni creer en la autoridad de su superior. Sin embargo lo más probable es que cumpla por miedo a represalias. Si no lo hace, o cumple la acción con menos severidad podría ser denunciado no solo por sus superiores sino por sus inferiores. El capitán puede decidir que lo mas seguro es denunciar al mayor que no cumple estrictamente con las órdenes. Si no lo hace podría ser acusado de cómplice. Vemos que lo que sostiene en ultima instancia a la cadena de mando militar es el miedo que se tienen los soldados unos a otros. Cualquiera es un posible enemigo. Es imposible confiar en el otro sencillamente porque uno no puede estar seguro de lo que uno mismo haría.
Esto se aplica independientemente de que los soldados estén convencidos o no de lo que están haciendo.
