Wednesday, 27 February 2008

El orden de las cosas (parte 1)

La Union Europea es un producto del imperialismo estadounidense. La paz Europea fue finalmente alcanzada, luego de siglos de guerras, gracias a la intervención de una potencia extranjera. La paz NO fue lograda gracias a la interrelacion económica, ni gracias a una moral y valores comunes. Fue gracias a la fuerza; el Leviatan impuesto por Estados Unidos.

Todas las doctrinas liberales se basan en un principio básico erróneo: la creencia de que la gente va a dejar de pelear cuando vea que no le conviene. Cuando advierta que se beneficia con la paz y el respeto por los derechos individuales e inalienables del ser humano.

Todo esto esta muy lindo pero es sencillamente falso. Los seres humanos están motivados primariamente por el deseo de sobrevivir. Ustedes diran y con razón: no todo el mundo. Hay gente que no se preocupa en sobrevivir. Y es cierto, pero esa gente no importa, mueren y listo se acabo su influencia. La historia de los hombres esta escrita por aquellos que sobreviven y que luchan por sobrevivir.

Lograr beneficios es secundario, no primario. Si uno tiene como objetivo primario lograr beneficios y no tiene alguien que lo proteja, muere.

En America Latina no hay guerras entre países. Gracias a la interrelacion económica entre países? No. Gracias a que los latinoamericanos tienen aversión por la violencia? No. Es gracias a que están sometidos a un poder superior: Estados Unidos. Lo mismo pasa con Europa. Esta es la razon del llamado 'milagro europeo'.

Sunday, 3 February 2008

Irán nuclear

Recientemente fue publicado un informe de los servicios de inteligencia estadounidenses el cual sostiene que Irán no está preparando armas nucleares. Esta es una muy buena noticia ya que probablemente signifique exactamente lo opuesto: el programa nuclear iraní está en marcha y es aceptado por los estadounidenses. Finalmente, la cordura parece haber vuelto a la Casa Blanca luego del período en que Cheney y demás neo conservadores fijaron la política internacional norteamericana. Naturalmente, las autoridades israelíes patalearon aduciendo que se trata de uno de los informes más bizarros que habían leído. Ahora el riesgo mayor para la estabilidad del Medio Oriente es un ataque unilateral de Israel hacia Irán. Aunque es bastante dudoso de que se atrevan a una acción semejante sin el consentimiento de Estados Unidos. De cualquier forma, los israelíes ya han estado amenazando indirectamente a Irán mediante pruebas de misiles de largo alcance con capacidad de llevar “cargas no convencionales” (armas biológicas, químicas o nucleares). Aparentemente, el actual programa nuclear de Irán apuntaría a que dicho país tendría la capacidad de desarrollar armas nucleares en cuestión de meses. Todo esto es bueno. Un Irán con capacidad nuclear sería un factor de estabilidad a una de las zonas más inestables del mundo. Un Irán nuclear sería un gran paso hacia la paz.

Friday, 1 February 2008

Lecturas

Primero: el paladín del laissez faire, Ludwig von Mises y su Human Action. De lo que llevo leído puedo decir que es un libro interesante, basado en una lógica implacable que arrasa con preconceptos de todo tipo. No me quiero adelantar demasiado con los comentarios ya que todavía no terminé de leerlo, pero como todo liberal tiene demasiada fe en la capacidad de los humanos para cooperar. Gente como Maquiavelo y Hobbes, hace tiempo explicaron los límites de la cooperación y esto sin necesidad de recurrir a argumentos como la naturaleza maligna del ser humano, su instinto de agresión, etc. De ninguna manera: las doctrinas de laissez faire en sus diversas variantes pueden ser destruidas simplemente utilizando la lógica.

Segunda lectura, Henry Kissinger y su American Foreign Policy. Uno de los más grandes políticos del siglo XX, fiel seguidor de las power politics, machtpolitik, realpolitik o como se la quiera llamar. Un grande.

Tercera lectura: Hans Morgenthau y su The Decline of Democratic Politics. Todo dicho. El más grande teórico de power politics del siglo XX. Un capo, un indispensable.

Curiosamente, los tres autores son descendientes de la tribu de Abraham.

Thursday, 17 January 2008

Leviatán

Pablito, dueño de la empresa de seguridad Gómez Hermanos situada al norte de Avenida Italia les dice a sus empleados: “nosotros no somos como ellos. Nosotros peleamos por una causa”. No importa aclarar cuál era esta causa; basta decir que sus empleados le creyeron. De ese modo, sus empleados dejaron de ser mercenarios y se convirtieron en soldados regulares. Y gracias a la causa estuvieron dispuestos a sacrificarse. Esto le dio una ventaja comparativa a Gómez Hermanos respecto a todas las demás empresas de seguridad. De ese modo, Securitas y Prosegur fueron destruidas. Y fue así, que Gómez Hermanos se transformó en el Leviatán. Porque los Estados, a diferencia de lo que dicen algunos teóricos, no se crean por contrato sino por conquista.

Tuesday, 15 January 2008

Armas

"Digo, pues, que las tropas con las que un príncipe defiende sus Estados son propias, mercenarias, auxiliares o mixtas. Las mercenarias y auxiliares son inútiles y peligrosas; y el príncipe cuyo gobierno descanse en soldados mercenarios no estará nunca seguro ni tranquilo, porque están desunidos, porque son ambiciosos, desleales, valientes entre los amigos, pero cobardes cuando se encuentran frente a los enemigos; porque no tienen disciplina, como no tienen temor de Dios ni buena fe con los hombres; de modo que no se difiere la ruina sino mientras se difiere la ruptura; y ya durante la paz despojan a su príncipe tanto como los enemigos durante la guerra, pues no tienen otro amor ni otro motivo que los lleve a la batalla, que la paga del príncipe, la cual, por otra parte, no es suficiente para que deseen morir por él. Quieren ser sus soldados mientras el príncipe no hace la guerra; pero en cuanto la guerra sobreviene, o huyen o piden la baja. Poco me costaría probar esto, pues la ruina actual de Italia no ha sido causada sino por la confianza depositada durante muchos años en las tropas mercenarias, que hicieron al principio, y gracias a ciertos jefes, algunos progresos que les dieron fama de bravas; pero que demostraron lo que valían en cuanto aparecieron a la vista ejércitos extranjeros"

El Príncipe, Nicolás Maquiavelo

Thursday, 10 January 2008

Debilidad

Carlitos y Juancito se reúnen. Sentados frente a frente las manos sobre la mesa, se vigilan. “Estoy preocupado por el tema de la seguridad”, dice Carlitos. Juancito concuerda en que los ladrones están bravos. Los dos coinciden: le temen a un enemigo externo. “Porque yo en vos sé que puedo confiar”, aclara Juancito. “¡Pero por supuesto! nosotros somos amigos, el tema son los otros”, asegura Carlitos. De esa forma deciden contratar a Securitas para que se encargue de la seguridad de ambos. Llegan a un acuerdo y los dos siguen con sus vidas y negocios pues ya no le temen a su vecino…

Pedrito está al frente de Securitas. Desde hace tiempo su empresa libra una guerra de baja intensidad con los de Prosegur. Y es de baja intensidad por una razón muy sencilla: se trata de empresas privadas que no desean tener demasiadas pérdidas. Dicen los que saben, que una situación similar ocurría en Italia, en los “combates” entre ejércitos mercenarios: su negocio era la guerra y las pérdidas elevadas no eran admisibles. Y así les fue claro… llegó un enemigo externo que sí estaba dispuesto a entablar una batalla verdadera e Italia fue arrasada… pero eso es otra historia.

La cuestión es que Pedrito ha recibido un ofrecimiento de trabajo: Prosegur dice querer contratarlo para el puesto de gerente general y le ofrecen el doble de lo que está ganando. El es un profesional de la violencia, pero profesional al fin y su motivación para trabajar es ganar la máxima cantidad de dinero posible. El asunto es que no puede confiar en Prosegur. ¿Qué pasa si va hacia ellos? Estaría a su merced y lo podrían asesinar con facilidad. ¿Qué les impediría a ellos matarme y de esa forma perjudicar a Securitas, su empresa rival? Absolutamente nada. No hay un poder que esté por encima de ambas empresas. Recordemos: es el estado natural. Y Securitas difícilmente quiera vengar a un traidor… Ahora, Pedrito no siente ninguna lealtad hacia su actual empresa. Trabaja para ellos porque le pagan. Si otros le pagan más, es lógico que se vaya con ellos. Pero no puede confiar en ellos. Y antes que ganar más dinero prefiere estar vivo. Esta es una de las formas de conseguir la lealtad.

Prosegur y Securitas se encuentran en una situación curiosa: sus empleados son leales porque no pueden pasarse a la empresa rival. Pero pueden exigir la lealtad de sus empleados sólo hasta cierto punto: nadie está dispuesto a morir por una empresa y esa es la primera razón por la cual las bajas se reducen a un mínimo. La segunda razón, es la antes dicha: las empresas no quieren guerras a gran escala porque dan pérdidas. Este es el status quo imperante.

El problema de dicho status quo es que el poder está distribuido entre unidades débiles: Prosegur y Securitas son débiles porque sólo están en condiciones de utilizar la fuerza de manera limitada. Y ya sabemos en qué se transforman los débiles: en botines de los fuertes.

(continuará)

Carlitos y Juancito han podido solucionar sus problemas de manera consensuada pero sólo han conseguido trasladar las luchas de poder hacia otro plano…

¿Qué le sucederá a Prosegur y Securitas?

¿Qué terrible enemigo los acecha?

...próximamente: ¡el Horror del Norte de Avenida Italia!

Tuesday, 8 January 2008

Dilema

Veamos el siguiente dilema:

Supongamos el “estado natural” de Hobbes es decir en donde no existe una fuerza superior. Carlitos es un tipo amable, bienintencionado, que repudia la violencia. También es un buen ciudadano indoctrinado en la moral de nuestros tiempos: le gusta el lucro. Su vecino Juancito es igual. Un tipo campechano, buena gente, panzón y bonachón. También es un comerciante y como tal, le gusta ganar dinero. Carlitos es distribuidor de alimentos. Juancito que tiene un almacén le compra los productos que distribuye Carlitos y de esa forma ambos se benefician. A los dos les sirve dicha relación porque les sirve para ganar dinero y no están interesados en interrumpirla.

Pero no hay un poder superior. No hay policía. Viven en un estado natural.

Como ya hemos dicho, tanto Carlitos y Juancito son personas que repudian la violencia y a quienes les gusta ganar dinero. Y ambos están convencidos de que la mejor forma de ganar plata es manteniendo la relación comercial que tienen.

Pero no hay un poder superior.

Y surge el problema: Carlitos no sabe cuales son las intenciones de Juancito. Y lo que sí sabe es que nada impide (porque no existe una fuerza superior), que Juancito lo ataque y robe sus pertenencias. Asi que, como persona civilizada y razonable que es, decide aclarar el asunto. Carlitos visita a Juancito y le asegura que tiene buenas intenciones. Juancito, un poco sorprendido, le dice que él también tiene buenas intenciones. Carlitos se va contento para la casa. Pero Juancito se queda pensando… ¿y a éste qué le pasa? ¿por qué vino a decirme que no piensa hacerme daño? ¿no me habrá dicho eso para que yo me descuide y así atacarme desprevenido? Hmmm… mañana lo voy a ver y aclarar el asunto.

A la mañana siguiente, Juancito se aparece en la puerta de Carlitos con un documento en la mano. Se trata de un pacto de no agresión. Ambos lo firman y se juran amistad muta. Carlitos se va contento para la casa, pero Juancito se queda preocupado… ¿y a éste que le pasa? ¿Por qué me hizo firmar ese pacto? ¿no será un truco para agarrarme con la guardia baja? Hmmm…

A la mañana siguiente Juancito decide tomar medidas para protegerse. Entonces va y se compra una .22. Sólo por las dudas. Por si al otro se le ocurre hacer algo. De ningún modo la piensa utilizar para atacar a Carlitos, no, no, él no es así, es un hombre pacífico. Sólo quiere el revólver para protegerse. Ya más tranquilo, la próxima vez que lo ve a Carlitos le comenta como al pasar que se compró un arma, “para protegerse de ladrones y eso, porque uno nunca sabe”. Carlitos, se hace el gil: claro, claro, le dice pero queda profundamente perturbado. Y se compra una .38. Para defenderse obviamente.

A la mañana siguiente Carlitos le comenta su nueva adquisición mientras están haciendo sus negocios. Cuando se separan, Juancito se queda pensando: así que se compró un arma… yo sabía que éste estaba planeando algo… aunque si estuviera planeando algo no tiene sentido que me lo diga… no sé, no sé…

Y se compra una .45. Por las dudas...

(continuará)

Próximo episodio:

¿Podrán Carlitos y Juancito resolver sus diferencias de manera pacífica?

¿O terminará todo en un baño de sangre?

¿Acaso la razón los llevará a darse cuenta del fatal destino que les espera?

¿Tal vez la razón les sirva para a alcanzar una solución?